OPINANDO SOBR EL FINAL DE LOS SOPRANO.
–Alerta de spoilers: ni se te ocurra leer si no has visto la última temporada al completo, destripo el final con detalle.–
Cuando vi el tramo final de Los Soprano no mucho después de su emisión (en EE.UU., claro, ¿es que todavía hay quien espera a que las series lleguen a España?) no quise escribir nada al respecto y me mantuve al margen de las discusiones en Internet, más que nada porque apenas pude asimilar lo que vi y me quedé a cuadros por razones que no tenía claras. La temporada fue magistral, sí, pero el último capítulo levantó numerosas polémicas tanto por su abrupto final (un fundido en negro engañoso que hizo a muchos espectadores pensar que habían perdido la señal de emisión) como por lo que en sí relataba. Un segundo visionado más reposado y atento me ha hecho inclinarme hacia un lado de la balanza: la temporada incluso gana enteros, pero en algunos aspectos los últimos episodios son poco sustanciosos y su final un engaño descarado, una decisión fallida.
El año, o doble año en este caso debido a la extensión que aplicaron debido al éxito de la serie (no la llamaron séptima temporada por temas contractuales, que los actores, muy listos ellos, querían cobrar trillones), no pudo ser mejor. Mantiene todo el ritmo y la intensidad que caracterizaba a la serie, todo su humor negro, su peculiar cinismo y su capacidad para, a través de mafiosos psicópatas con el juicio trastocado y una nula catadura moral, introducirnos en la mente humana como pocas series lo han conseguido, en cómo los entornos familiares y sociales nos moldean, en cómo nos enfrentamos a la vida. La historia de Tony herido, aunque un poco lenta, estuvo muy en esa línea, pero destacaría especialmente la trama de Vito saliendo del armario y yéndose a un pueblo idílico para intentar empezar de nuevo. Así mismo hay episodios sueltos magistrales, como los inicios de cada segmento (la reunión entre Tony-Carmela y Bobby-Janice es un magnífico ejemplo de la habilidad de los guionistas: como con tan pocos personajes y en un espacio de tiempo y lugar tan reducidos son capaces de contar tanto y hacerlo tan atractivo) u otros como aquél en que Tony debe dinero a su amigo Herman.
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