DOLLHOUSE DE JOSS WHEDON SIGUE LOS PASOS DE FIREFLY.
Dollhouse es una serie que Joss Whedon está rodando bajo el techo de la FOX con vistas a estrenarla a principios del próximo año. Por lo que se ha podido saber está siguiendo el camino de Firefy, y no me refiero a su calidad, porque no la hemos visto y no podemos emitir juicio, sino a lo que cabía más o menos esperar: que la FOX se la está cargando.
Cuando Joss Whedon anunció que volvería a la FOX con una nueva producción todo sus seguidores pusimos el grito en el cielo; incluso campañas por la no cancelación de la serie aparecieron por la red. No fuimos alarmistas ni frikis alterados, sino que mostramos nuestros temores basados en nuestros conocimientos sobre el medio televisivo… y acertamos de lleno. Según se lee en Whedonesque.com (me guío por la traducción de Vayatele.com) la cadena ha empezado metiendo mano en pequeñas cosillas para acabar fulminando un personaje, alterando la continuidad de la trama e incluso rechazando el episodio piloto y pidiendo uno nuevo, cosa que ya ocurrió con Firefly.
Falta de confianza y respeto por parte de la FOX y gran error por parte de Whedon confiar en esa gentuza. Veremos, si llega a emitirse, qué trato recibe y cuánto dura. Por lo pronto está maldita antes de nacer y si la llegamos a ver estaremos con el gusanillo de que no es la serie que Whedon tenía en mente.


Irrelevante e innecesario, ésa es la mejor forma de definir este chiste (sketch o como quieran llamarlo) más propio de un programa tipo La hora chanante o Martes y Trece Una parodia simplona, demasiado simplona, con poca chispa, no muy original más allá de la idea de centrarse en un villano fracasado, y con canciones nada espectaculares ni conmovedoras o graciosas. Las virtudes habituales de Whedon no están presentes: los diálogos no son ágiles ni impactantes, los personajes dicen más bien poco y la realización es rutinaria. En cuanto a los actores, destaca un espléndido Neil Patrick Harris y una correcta y desconocida Felicia Day, sin embargo Nathan Fillion está sorprendentemente incómodo en su papel, mostrándose distante, forzado. Lo poco que puedo destacar es la música, sencilla pero efectiva, aunque como digo las canciones resultan bastante anodinas.
- J. J. Abrams: Fringe. No creo que a estas alturas el gran JJ necesite presentación. Suyas son obras de culto y/o gran fama como Felicity, Alias y Perdidos, y su salto al cine nos ofrece películas de tanta repercusión como Misión imposible III o la próxima entrega de Star Trek. Es una de las grandes apuestas de la FOX para el próximo otoño. Seguramente suponen que JJ es un éxito asegurado, y más si cuenta con sus colaboradores habituales, Alex Kurtzman y Roberto Orci, pues le han dado al piloto un gran presupuesto y una amplia campaña publicitaria. Pero no es nada comparado con la expectación que ha levantado en la red. JJ es actualmente el creador televisivo que más fans mueve, más que Whedon incluso.