NURSE JACKIE, PRIMERAS IMPRESIONES.
Nurse Jackie es el estreno veraniego que más está llamando la atención entre el público y la crítica, tanto que es el único que ha llegado a resultarme tan atractivo como para echarle un vistazo, y lo cierto es que por ahora es una serie entretenida y con bastante potencial.
Puedo decir que a pesar del tema de las drogas y su tono ligeramente (muy ligeramente) surrealista no es especialmente original, que las series de médicos están muy vistas (y este año tendremos unas pocas) y que a pesar de venderse como una comedia ácida es un drama bastante normalito, pero tiene buenos personajes que resultan bastante interesantes y sus historias por ahora son llevaderas. Los tres episodios que he visto no han resultado espectaculares ni trepidantes ni especialmente densos o dramáticos, pero los problemas cotidianos de una enfermera drogadicta de gran personalidad, su nueva aprendiz, su mejor amiga (una doctora pija que va por la vida pasándoselo en grande) y sus conflictos con los demás doctores (destaca un joven pretencioso que aún tiene que demostrar su valía) dejan buen sabor de boca y ganas de más. A ver si a lo largo de la temporada son capaces de desarrollar una buena trama global y no sólo anécdotas e historias breves que, a pesar de entretener un rato, a la larga pueden terminar haciendo que el interés se diluya. En otras palabras, que el formato de episodios cortos (25-30 minutos) no me convence para un drama de estas características, y no creo que vayan a encaminarse por los senderos tan estrafalarios de Californication.
Quizá lo que más llama la atención de esta producción es la figura que encabeza su reparto, Edie Falco, quien encarnó a la mítica Carmela Soprano, la madre de la familia mafiosa más querida de la televisión. Quitarse de encima a un personaje tan famoso, apreciado y complejo al que interpretó con una maestría inigualable va a ser difícil. Por ahora desde mi punto de vista está ofreciendo una labor más que profesional, pero todavía me cuesta verla como un personaje distinto. Habrá que ver cómo se desarrolla el carácter y cómo se adapta a él.
Los secundarios están formados por un grupo variado de personalidades. Tenemos el enfermero homosexual (Haaz Sleiman), que es divertido a pesar de resultar en un primer vistazo un tópico bastante evidente, la aprendiz miedosa y torpe, papel que lleva por ahora de forma un poco sobreactuada Merritt Wever (yo la conocí en un adorable personaje en la cancelada Studio 60), el joven médico prepotente y arrogante (Peter Facinelli), el encargado de la farmacia del hospital a quien Jackie se beneficia no se sabe si por verdadero interés o sólo para tener al alcance una buena despensa de drogas (Paul Schulze), el marido de la protagonista (Dominic Fumusa) y sus hijas (Ruby Jerins y Daisy Tahan), que por ahora no aportan demasiado, y finalmente y siendo el más destacado, la doctora amiga de Jackie (Eve Best), una pija alocada que va por la vida con una sonrisa permanente.
Nurse Jackie es una creación de Evan Dunsky, Liz Brixius y Linda Wallen para el canal Showtime. Algunos directores de esta primera temporada son Allen Coulter, Steve Buscemi y Craig Zisk.
Cuando vi el tramo final de Los Soprano no mucho después de su emisión (en EE.UU., claro, ¿es que todavía hay quien espera a que las series lleguen a España?) no quise escribir nada al respecto y me mantuve al margen de las discusiones en Internet, más que nada porque apenas pude asimilar lo que vi y me quedé a cuadros por razones que no tenía claras. La temporada fue magistral, sí, pero el último capítulo levantó numerosas polémicas tanto por su abrupto final (un fundido en negro engañoso que hizo a muchos espectadores pensar que habían perdido la señal de emisión) como por lo que en sí relataba. Un segundo visionado más reposado y atento me ha hecho inclinarme hacia un lado de la balanza: la temporada incluso gana enteros, pero en algunos aspectos los últimos episodios son poco sustanciosos y su final un engaño descarado, una decisión fallida. 
Southland nace obviamente como serie creada para ser de primer nivel (otra cosa es que se consiga y otra además que cale entre el público), quizá incluso la NBC la buscara como sustituta de ER, recientemente finalizada. Pero, al menos en los dos primeros episodios que he visto, creo que el estilo y el contenido no son los adecuados y no me ha resultado nada interesante.
El episodio piloto tira por el camino de tratar de impactar metiendo mucho de golpe y con ritmo sobrecargado en vez de centrarse en contar algo concreto y dar solidez a los personajes. Puede resultar espectacular, pero la verdad es que a mí no me ha transmitido nada y, lo más importante, tampoco me ha despertado interés alguno por las historias relatadas y mucho menos por los personajes, que por ahora son muy aburridos y muy típicos (y trucos como hacer homosexual a un policía, otro forzado toque de modernidad, no aportan nada). El segundo capítulo (Mozambique), se frena un poco, pero como indicaba, lo poco que da la narración se infla con una producción hipertrofiada. No me convence tampoco la elección de las tramas iniciales, claramente elegidas para impactar, para resultar emotivas: me ha parecido excesivo centrar los dos capítulos en casos de menores; un poco más de originalidad y esfuerzo, por favor.
Sabía que Battlestar Galactica era la producción de CF del momento, con permiso de Lost, pero no imaginaba que su final fuera tan esperado. No hay foro o blog donde no se hable de ello. En general, cosa que no me sorprende viendo lo sobrevalorada que estaba siendo hasta ahora, ha sido un desenlace bastante bien recibido. Y la verdad sea dicha, teniendo en cuenta el estilo y nivel de la serie, es un cierre que se ajusta a sus características; vamos, que es más o menos como cabría esperar. Pero como la propia serie, tiene sus virtudes espectaculares y sus meteduras de pata alucinantes.
- Firefly. Caso claro de negligencia por parte de la cadena, en este caso la odiada FOX. No supieron qué tenían entre manos, forzaron a Joss Whedon, su creador, a realizar los cambios que les parecían adecuados, y en la emisión, quién sabe si a propósito o simplemente porque son imbéciles, alteraron el orden de los episodios haciendo incomprensible la historia y dificultando la conexión con los personajes. La audiencia no fue muy llamativa, pero claro, no es que se lo pusieran fácil. No tardaron en cancelarla: catorce episodios de los que ni siquiera emitieron todos.