FRIDAY NIGHT LIGHTS.

Friday Night Lights
NBC, 2006. Actualmente en emisión la segunda temporada.
Sinopsis:
Friday Night Lights (FNL) es un retrato de las pequeñas ciudades de Estados Unidos (una ficticia en Texas, en este caso), aquellas en las que la vida de casi todo el pueblo gira en torno al deporte nacional que practican los jóvenes del instituto, el fútbol americano. Todos los sueños y todos los problemas giran en torno a esta actividad, tanto para los que lo practican (donde todos quieren llegar a ser estrellas o como poco utilizar su éxito para pagarse la Universidad) como para los que les rodean: las familias, los negocios, los amigos… y por supuesto las animadoras.
Comentario:
Esta serie ha tenido problemas para conectar con el público, y a duras penas ha conseguido una segunda prueba con una breve segunda temporada. Mi apuesta es que no llegará muy lejos, pero quién sabe. Es imposible conocer qué mueve al voluble público y qué satisface a los productores (a parte de ganar dinero), pero desde mi punto de vista observo dos fallos principales en el concepto de FNL a la hora de conseguir buenas audiencias: el primero, su puesta en escena en exceso moderna y llena de filigranas técnicas encaja en los partidos de fútbol, pero no le funciona en el drama, y la serie es principalmente esto último; segundo, está a medio camino entre la típica producción para adolescentes y el drama adulto más inteligente y serio, sin terminar de decantarse por uno o por otro, con lo que no tiene un objetivo (el famoso target de edad) bien definido y le es más difícil resultar atractiva a un colectivo sólido de espectadores.
Respecto a los programas no tengo mucho que decir (salvo que veo algún reality, para un servidor uno de los peores cánceres de la televisión), pero en cuanto a series la lista es interesante, la veo realizada con mucha dedicación y conocimiento, sobre todo teniendo en cuenta que algunas elegidas son minoritarias, como series de culto entre los adolescentes (Es mi vida –My So Called Life-, Buffy, Felicity –las dos últimas seguramente yo no las hubiera elegido, la primera no he llegado a verla-) o recientes joyas que resultaron fallidas por su escaso éxito (la genial Arrested Development). Sin embargo, hay tres ausencias que me resultan incomprensibles: Babylon 5, la cumbre de la ciencia-ficción y una de las producciones más revolucionarias que ha dado la pequeña pantalla; Urgencias, probablemente la mejor serie de la historia y cuya falta me escuece; Doctor en Alaska, otra maravilla que incluso fue bien recibida por crítica y público (aquí no, que se la cargó TVE) pero parecen haberse olvidado de ella. 

Soy una persona que echa pestes de todos los premios habidos y por haber. Sean los Oscar, Globos de Oro o Emmys, todos se caracterizan por una incompetencia constante y muchas veces por una descarada inclinación comercial (e incluso política), por no hablar de algunos favoritismos hacia artistas que caen bien a las respectivas academias y/o votantes. Cuando se olvidan de una obra genial o de un artista (sea actor, compositor, guionista…) cuya presencia hace que el producto sea un visionado obligatorio, se me revuelven las tripas; y cuando encumbran a una obra menor ni siquiera meritoria de la nominación, me lleno de impotencia y frustración. Así pues, lo normal es que no les dé la más mínima importancia a los galardones de cine y series de televisión. En cuanto a los premios de la música, ahí sí que hago oídos sordos, porque son patéticas galas de popularidad. Y anda que los de televisión, esos que se dan las cadenas entre ellas y luego anuncian con entusiasmo en sus cada vez más lamentables telediarios… En fin, volvamos a los Emmy. Algunos años he echado, más por casualidad que por otra cosa, un vistazo a los resultados y, aunque generalmente no llego a conocer todo lo que hay nominado, siempre hay pifiadas que saltan a la vista. Este año, por supuesto, la cosa se repite. Y como no soy el único con algo de vista y sentido común, voy a decir cosas probablemente ya comentadas en otros lugares (sobre todo en blogs). Eso sí, más de la mitad de las nominaciones me son desconocidas, el artículo lo hago más que nada por comentar algunas cosillas que me apetecía decir, pero no esperéis objetividad. 

El Comandante John Crichton se dispone a probar un nuevo diseño de lanzadera espacial cuando una anomalía de origen desconocido le arrastra lejos de la Tierra para aparecer en medio de una batalla entre naves alienígenas. Allí se ve forzado a unirse a una tripulación de presos en fuga en su propia nave prisión, que para colmo es un ser vivo. 